Por Marisa Femia
26 de noviembre de 2025
Bilbao vuelve a convertirse en el epicentro literario del norte con el lanzamiento de La chica del lago, la nueva y ambiciosa novela de Mikel Santiago, uno de los autores de thriller más leídos y queridos por el público español. Lejos de repetir fórmulas, el escritor portugalujo apuesta por un territorio prácticamente inexplorado en su obra: un pantano cargado de silencios, memoria y secretos que se conectan directamente con su propia infancia y sus experiencias personales. Una apuesta que sorprende incluso a quienes ya están familiarizados con su universo narrativo.
La presentación, realizada en Radio Bilbao, dejó clara la enorme expectación que rodea este lanzamiento. No es casualidad que La chica del lago llegue a las librerías con más de cien mil ejemplares en su primera edición. Es una cifra que confirma el fenómeno literario que representa Santiago y la fidelidad de sus lectores, especialmente en Euskadi, donde su nombre se ha convertido en sinónimo de buen thriller. Consigue tu ejemplar de La chica del lago.

Un comienzo que huele a Bilbao
La historia arranca en un lugar especialmente reconocible para quienes conocemos la ciudad: una firma de libros en Bilbao. Allí, la protagonista —la editora y escritora Quintana Torres— recibe un enigmático sobre negro de manos de un antiguo compañero. Dentro hay una fotografía relacionada con la muerte de Alba, una joven fallecida en la Noche de San Juan de 1999. Ese pequeño gesto, casi cotidiano, marca el punto de partida de una investigación que llevará a Quintana a enfrentarse a verdades enterradas, recuerdos dolorosos y una atmósfera inquietante anclada en el paisaje del norte.
Santiago explicó que uno de sus principales objetivos en esta novela era recuperar esa mezcla entre pasado y presente que tanto gusta a sus lectores, pero desde una perspectiva más íntima y emocional. En este sentido, Bilbao no aparece únicamente como escenario, sino como símbolo de una vida que Quintana intenta mantener mientras viejas sombras vuelven a perseguirla.
El propio autor reconoció durante la presentación que Quintana es uno de los personajes más personales que ha creado. “Tiene mucho de mi experiencia en el sector editorial. Llevo diez años publicando y, al final, uno acaba dejando algo de sí mismo en cada protagonista”, afirmó. Esa cercanía entre la vida real y la ficción es una de las claves que otorgan profundidad a esta obra.
Del mar al pantano: un cambio de escenario cargado de significado
Una de las grandes sorpresas de La chica del lago es su escenario central. Mikel Santiago es conocido por situar sus historias junto al mar, en entornos que combinan belleza natural con misterio, como Urdaibai o Uribe Kosta. Sin embargo, en esta ocasión decidió abandonar esa línea para adentrarse en terrenos más densos y silenciosos: los lagos y pantanos del norte, un tipo de paisaje que considera “narrativamente muy potente”.
El autor confesó que su inspiración proviene de recuerdos íntimos, principalmente de estancias en Zuaza y en parajes cercanos donde los lagos y embalses forman parte del entorno vital. “Los pantanos tienen algo magnético. Una calma extraña, una oscuridad que no es amenazante, pero sí sugerente. Me parecía el lugar perfecto para esconder un secreto durante décadas”, explicó.
Este giro en la ambientación permite que la novela respire de otra manera. Frente al dinamismo del mar, el pantano ofrece quietud, profundidad y una sensación constante de algo que se oculta bajo la superficie. Esa atmósfera se convierte en un personaje más, determinando el tono de la historia e influyendo en la evolución emocional de Quintana.
Las lecturas que han marcado su proceso creativo
Durante la charla en Radio Bilbao, Santiago compartió algunas de las obras que lo han acompañado durante la escritura de La chica del lago, y lo hizo con una sinceridad que resulta refrescante. Entre sus recomendaciones destacó:
La dama del lago, de Raymond Chandler
Un clásico del noir que, según el autor, “se lee con una facilidad sorprendente pese a ser tan antiguo”. Además del guiño que supone el título, Santiago se siente muy conectado con la forma en que Chandler construye atmósferas. Para él, ese equilibrio entre acción y descripción es una referencia constante.
Basado en hechos reales, de Delphine de Vigan
Santiago reconoció que este libro le llegó en un momento muy particular y que le habría gustado tenerlo en sus manos durante la documentación de su novela. La obra aborda temas como el éxito, la identidad creativa y el síndrome del impostor, cuestiones que también están presentes en el viaje de Quintana Torres.
Amarilla, de Rebecca F. Kuang
Una novela que califica de “divertidísima”, especialmente por su forma de retratar el mundo literario desde una perspectiva sarcástica y afilada. Para Santiago, esta visión encaja de forma natural con el universo editorial que él mismo refleja en su obra.
Sus recomendaciones evidencian su gusto por las historias que no solo entretienen, sino que invitan a reflexionar. El propio autor confesó que valora especialmente a las escritoras que “te dejan pensando”, un rasgo que muchos lectores también encuentran en sus propias novelas.
Los lectores: una pieza clave en su proceso
Uno de los momentos más entrañables de su intervención fue cuando habló de la relación con sus lectores. Santiago explicó que mantiene un intercambio constante con ellos, y que a menudo le corrigen detalles que pasan desapercibidos incluso en correcciones profesionales. “Me escriben jardineros diciéndome que tal flor no florece en esa época, o aficionados al motor que me señalan que un modelo de coche no existía en ese año. Y me encanta. La literatura también es una conversación”, confesó entre risas.
Esa conexión directa con el público es, según él, una de las razones por las que cada libro alcanza tanta repercusión antes incluso de llegar a las librerías.
Bilbao, música y disciplina creativa
La entrevista incluyó también un intercambio muy interesante con Borja Puyol, director técnico de la BOS, sobre la relación entre música y literatura. Santiago explicó que escribe siempre acompañado de bandas sonoras y grupos como Radiohead, música que le ayuda a mantener el ritmo emocional de las escenas.
El escritor también reflexionó sobre la importancia de mantener límites entre la promoción y la vida personal. “Si te dejas llevar por la promo, puedes dedicarte solo a promocionarte. Hay que poner freno, sobre todo siendo aita de tres niñas”. Una declaración que muestra la disciplina y el equilibrio que requiere su proceso creativo.
Un thriller que apunta a convertirse en uno de los grandes del año
Publicada el pasado 11 de noviembre, La chica del lago es una novela extensa, compleja y emocional, que alterna escenarios tan cercanos como Bilbao con parajes rurales y el inquietante pantano que da título a la obra. Su mezcla de misterio, intriga psicológica, memoria y relaciones personales la convierte en una lectura ideal para quienes disfrutan de los thrillers con capas y profundidad emocional.
Todo indica que estamos ante uno de los títulos más comentados del otoño literario. Y, desde luego, para quienes somos de Bilbao, resulta especialmente emocionante ver cómo nuestra ciudad vuelve a convertirse en la puerta de entrada a una nueva historia de Mikel Santiago. La entrevista completa la puedes escuchar en Hoy por hoy.
